Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Afortunadamente, en ocasiones, tras perderla la vuelves a encontrar y sientes que debes aprovechar esa segunda oportunidad.
Mi hermano Miguel ha vuelto cuando creíamos que lo habíamos perdido; va a llevar mucho tiempo recuperarlo por completo, pero no nos podemos permitir perder la esperanza por segunda vez.

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